lunes, 4 de octubre de 2010

Los Recursos Naturales No Renovables

Los recursos no renovables o combustibles fósiles (petróleo, carbón mineral y gas natural) son una reserva de energía, que es el resultado de millones de años de descomposición y almacenamiento de vegetales y animales, que se transformaron en esos elementos a través de complicados procesos, según explican los científicos. Y se les llama "recursos no renovables", porque, ¡imagínese usted los millones de años que le llevaría a la naturaleza reunir una nueva reserva!

Algunos Ejemplos:

Petróleo. Para poder encontrar y extraer el petróleo y gas natural, se perfora la tierra hacia depósitos localizados sobre lechos rocosos a una gran profundidad, en los que muchos millones de años atrás se depositaron capas de vegetación y restos de animales. Recordemos que esta reserva de energía es la materia o alimento almacenado por las plantas mediante el proceso de fotosíntesis, y que a través de complejos cambios, los restos de las plantas y animales se convirtieron en petróleo y gas natural.




Refinerías. Una vez extraído el petróleo de los pozos, el "crudo" es almacenado en grandes depósitos para ser enviado, por ejemplo, en tanques petroleros hacia otros países, o a través de oleoductos hasta las refinerías, en donde es convertido en gasolina, Diesel y otros combustibles para la aviación, navegación marítima, calderas, plantas termoeléctricas, etc.








Gas natural. El gas natural es más ligero que el aire y está compuesto, principalmente, por metano, un gas altamente inflamable, que es un compuesto químico simple de átomos de carbón e hidrógeno. Su fórmula química es CH4, que significa que cada molécula de metano contiene un átomo de carbón y cuatro de hidrógeno. El metano posee un mal olor y por ello también se le llama "gas de pantano".
El gas natural generalmente está asociado al petróleo, es decir, que los yacimientos de petróleo también contienen gas. No obstante, existen yacimientos de gas no asociado al petróleo. El gas natural es conducido mediante gasoductos a grandes distancias o comprimido para ser transportado en vehículos hasta los lugares de consumo.




Por su parte, el gas LP, que es una mezcla de propano y butano, carece de olor y tampoco es visible. Por ello, se le agrega un químico que le da ese olor característico. Cuando "huele a gas", sabemos que esto es sinónimo de peligro, y que debemos inmediatamente localizar la "fuga" y/o dar aviso a los bomberos. (Más información sobre gas natural y gas LP en este mismo portal).

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